Noctámbula

Una noche desvariando
entre bebidas devenidas 
sustancias 
mis pensamientos 
salieron de mí 
flotaron a la deriva 
y trazaron un mar de olas
que se rompen unas 
a otras con mi lengua ebria.

Una noche precipitada
salí corriendo del bar:
¿cómo iba a escribir 
versos oscuros y lumínicos 
esta noche 
si no me encuentro 
en un estado de ebullición? 

escribir me da miedo desde entonces
porque si estoy calmada
en la pasividad que propone el mundo 
no lleno los márgenes vacíos 
entonces busco la locura extrema 
que me lleve a contar historias
para avivar el fuego de la pulsión

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